JUNO

Juno, nombre romano que adoptó la diosa griega Hera, para los que desconocen de mitología, se trata de la diosa de la maternidad en la mitología romana. Hija de Saturno y de Ops. Fue esposa de Júpiter con el que tuvo dos hijos, Marte, dios de la guerra, y Vulcano, dios del fuego y los metales. Fue una diosa mayor en la mitología romana y formó parte, junto a Júpiter y Minerva, de la Triada Capitolina, un importante culto romano.
En fin, todo ello viene a colación de que "Juno" es el nombre de una perra pastor alemán que compartió conmigo el escaso tiempo que dura la infancia. Era un ser bueno, leal y noble, además de poseer una gran belleza e inteligencia. Quizá pueda sonar exagerado, pero solo aquellos que han tenido perros y la ocasión de tener una estrecha convivencia con ellos, saben de lo que estoy hablando.
La complicidad que puede desarrollar un niño de diez años con un perro puede superar la imaginación de cualquier adulto. Recuerdo, al regresar del colegio, cansado de escuchar a un aburrido profesor, que siempre te cuenta lo mismo, y que, además, no te deja hablar en clase de cosas más intreresantes con tus compañeros, el momento de pulsar el timbre y escuchar unos pequeños claqueteos en el parqué que me daban la pista de que Juno se acercaba tras la puerta. Entonces mi madre abría y Juno, buscando con su hocico mi mano, me suplicaba una caricia mientras no dejaba de agitar el rabo. A veces la exaltación era tal que se le escaba algún aullido. Yo dejaba la cartera llena de libros cogía la correa del perro y la exaltación de Juno se disparaba realizando todo tipo de cabriolas y sonidos. Era un momento mágico en el que un sentimiento de felicidad invadía a todos los que lo presenciábamos.
A veces piensas: ¿como puede ocurrir que alguien tan vivo deje de existir?
Solo quería dedicar este pequeño homenaje a alguien tan especial como lo fue ella para mi. Donde quiera que estés, Juno, te mando esas caricias que me suplicabas y mil paseos por el parque.
Etiquetas: Reflexiones


1 Comments:
Qué bonitos recuerdos...
Una buena infancia es una islilla a la que siempre puede volverse cuando se necesite y ahi está Juno contigo, para siempre
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